LA EMPRESA SOMOS TODOS

UNA EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE CORPORATIVO

POR: NELSON CEPEDA TALAVERA

Cooperar significa trabajar juntos para alcanzar objetivos comunes. En las situaciones de hermandades las personas buscan resultados beneficiosos para sí misma y para los integrantes de sus grupos.

El aprendizaje cooperativo, es el uso de experiencias compartidas en grupos pequeños, donde los integrantes trabajan juntos para mejorar su propia enseñanza y la de los demás, es decir, los miembros que hacen vida en la “organización” sienten que pueden alcanzar sus objetivos, si todos los de su grupo también lo logran.

Fíjense, voy a intentar resumir para ustedes los cinco elementos básicos para llevar a la práctica el aprendizaje cooperativo, según la propuesta de los hermanos Johnson, referentes indiscutidos de esta metodología.

  • Interdependencia positiva: constituye el núcleo del aprendizaje cooperativo, y se alcanza cuando los miembros del grupo son consciente de que no pueden lograr el éxito a menos que también lo alcancen sus compañeros; del esfuerzo que realiza cada persona se beneficia ella misma y los demás. Es necesario saber, que el trabajo individual, va afectar el éxito o el fracaso de los demás compañeros del grupo, provocando esa doble responsabilidad.

La interdependencia positiva juega también un papel importante en los conflictos cognitivos, a este se llega cuando las personas del grupo se involucran en una discusión en la que vierten sus puntos de vista, sus diferentes posturas, opiniones, sus procesos de pensamiento, etc. Cuando el problema se resuelve constructivamente, desemboca en un cuestionamiento de las actitudes de cada persona, en una búsqueda activa de información, en una re conceptualización del conocimiento y consecuentemente, aumenta el dominio y la retención de la materia discutida, con mayores niveles de estrategias de razonamiento.

  • Responsabilidad individual grupal: trabajar en grupo no puede significar que los integrantes diluyen la responsabilidad de su propio aprendizaje en este. El equipo es una plataforma que les va a facilitar la construcción de su ilustración, del que son los únicos responsables; hay que aprender juntos para poder actuar después individualmente.

El grupo debe tener claro sus objetivos y debe ser capaz de evaluar el progreso realizado, en cuanto al logro  y los esfuerzos individuales de cada miembro.

  • Interacción cara a cara: para poder trabajar cooperativamente es necesario encontrarse cara a cara con las demás personas del grupo, a fin de completar las tareas y contribuir con el esfuerzo propio y de los demás. Los alumnos deben realizar juntos una labor en la que cada uno promueva el éxito de su semejante, compartiendo los recursos existentes y ayudándose, respaldándose, alentándose y felicitándose unos a otros por su empeño en aprender.

Los grupos de aprendizaje son a la vez, un sistema de apoyo académico y de respaldo personal; algunas importantes actividades cognitivas e interpersonales solo pueden producirse cuando cada alumno promueve el amaestramiento de los otros, explicando verbalmente cómo resolver problemas, analizar la índole de los conceptos que se están aprendiendo, enseñar lo que uno sabe a sus compañeros y conectar la instrucción  presente con el pasado. Al promover personalmente el aprendizaje de los demás, los miembros del grupo adquieren un compromiso personal uno con otros, así como con sus objetivos comunes.

  • Aprendizaje de habilidades sociales: el amaestramiento cooperativo es intrínsecamente más complejo que el competitivo o el individualista, porque requiere que los alumnos aprendan tanto la ejecución de las tareas como las prácticas interpersonales y grupales, necesarias para funcionar como parte de un grupo (trabajo de equipo). Los miembros de este, deben saber como ejercer la dirección, tomar decisiones, crear un clima de confianza, comunicarse, manejar conflictos y sentirse motivados a hacerlo.

Dado que la cooperación guarda relación con el conflicto (Johson, 1992) los procedimientos y técnicas para manejarlos de manera constructiva, son especialmente importantes para el buen funcionamiento de los grupos de aprendizaje.

  • Evaluación grupal: tiene lugar cuando los miembros del grupo analizan en que medida están alcanzando sus metas y manteniendo relaciones de trabajo eficaces. Los equipos deben determinar que acciones de sus integrantes son positivas o negativas, y tomar decisiones acerca de cuáles conductas conservar o modificar. Para que el proceso de aprendizaje mejore en forma sostenida, es necesario analizar cuidadosamente cómo están trabajando juntos y de que manera pueden acrecentar la eficacia del grupo.

Hasta la próxima nota.

“Yo hago lo que usted no puede, y usted hace lo que yo no puedo; juntos podemos hacer grandes cosas”. Madre Teresa de Calcuta. 

 

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