Por: Greily Zuloaga Sánchez.

Finalmente llegó la navidad, y con ella empiezan a pegar las brisas decembrinas y una lluvia de buenas intenciones. Muchas personas nos sentimos más alegres, con ganas de compartir y abrazar a los nuestros, de decirle cuanto los queremos y cuán importante son para nosotros. Así mismo, las organizaciones no escapan a ese sentir colectivo, el cual sin importar la situación particular que viva cada país, cada hogar, cada persona, hace que una pequeña llama de esperanza en el futuro se encienda, simplemente por la promesa del venidero año.

  • Interacción Social
  • Antes y después
  • Aquí te decimos algunas ideas que harán especial una experiencia:

Es importante, y de gran beneficio, que las empresas reúnan a sus colaboradores y les recuerden que ellos son el motor de la misma. Por eso, la celebración de Navidad debe ser vista como un momento para sumar y no como un gasto en el presupuesto (para restar). Ahora bien, dependiendo de lo que planifiques, puedes aprovechar cada actividad para generar valor y propósito. Obsequiar experiencias en lugar de objetos hace más felices tanto a la persona que da como a la que recibe, además de que provoca una serie de efectos positivos en ambos. La idea es dejar en los colaboradores herramientas que contribuyan en su crecimiento, tanto personal como profesional, y que eso se traduzca en beneficios para la organización, para todos.

Interacción Social

El valor conversacional de las experiencias es tan importante que, de acuerdo con sus estudios, cuando la gente no puede compartir lo vivido, el gozo decae. Esto no sucede con los regalos materiales. Pero este fenómeno no sólo se da cuando le contamos a otros lo bien que la pasamos, sino también cuando compartimos la conexión que se generó con las personas que nos acompañó. La gente habla más de los obsequios vivenciales que de los materiales y es justamente esa interacción social la que causa más felicidad.

Antes y después

La espera por una experiencia provoca entusiasmo, pues la persona saborea la expectación. Por el contrario, la espera por un producto genera ansiedad y, en ocasiones, frustración. Lo mismo sucede tras recibir el obsequio. Puedes sentir emoción al pensar en una fiesta de fin de año que hiciste hace años, algo que no sucede si piensas en el Smartphone que tenías antes del actual. Y por si fuera poco, también generan un mayor sentimiento de gratitud y generosidad.

Así llegamos a la conclusión de que la gente tiende a sentirse más inclinada a comentar sobre sus sentimientos de gratitud cuando se refieren a lugares que visitaron o comidas que disfrutaron, antes que a escribir sobre productos tecnológicos, cosas o ropa que compraron.

Aquí te decimos algunas ideas que harán especial una experiencia:

  • Realiza un intercambio de regalos o copos de nieve; haz que con hojas de reciclaje cada colaborar prepare un copo de nieve y le coloque un mensaje entusiasta para otra persona.
  • Celebra un compartir navideño con propósito. Puedes hacerlo In Company.
  • Haz que cada uno de tus colaboradores, con material propio de oficina y de reciclaje, prepare un detalle navideño y luego promueve un intercambio de regalos.
  • En la última semana del año haz que cada colaborador redacte un E-mail de año nuevo para uno de sus compañeros, donde le de sus buenos deseos para el año venidero.
  • Una idea divertida para que todos participen y compitan sanamente es un concurso de decoración, cada departamento podría decorar de navidad una puerta de la oficina, añadiéndole además elementos de la compañía. El departamento ganador podría recibir un premio interesante con el fin de motivar a los empleados a trabajar en equipos.
  • Realiza alianzas estratégicas con proveedores con los que puedas hacer intercambio de productos o servicios.
  • Realiza actividades de formación aprovechando el espíritu navideño que generen integración, identidad corporativa y trabajo en equipo.

No dejes de aprovechar esta fecha, “porque no tienes presupuesto”, caro es tener un personal desmotivado en una empresa. Usa tu imaginación y con poco haz mucho, recuérdale a tu equipo que juntos son más y que ellos son el alma del negocio.

En conclusión, comprar algo en el centro comercial puede ser más rápido y fácil pero, según la ciencia, “vivir es mejor que tener”. Y tú, ¿qué prefieres?

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