EL FÚTBOL Y LA EMPRESA  (SEGUNDO TIEMPO)

POR: NELSON CEPEDA TALAVERA

 

Ya hemos dicho en la nota anterior, que en el fútbol hay mucha pasión, pero ahora debo decir que tanto en esta disciplina deportiva como en los negocios, solo existen dos opciones, ganar o perder, pues un empate en el mercado no es el resultado ideal ni rentable para nadie.

Así como en el balompié, las empresas siempre juegan a ganar mercados, esto lo logran por medio de estrategias bien definidas, y una de ellas reside en la contratación de un buen director técnico, algo así como un genio del fútbol, un individuo que ejerza liderazgo para desarrollar con éxito su trabajo e influenciar a todos a su alrededor (el equipo) a logar los mejores resultados posibles, ganar.

A continuación hemos desarrollado un listado de lecciones del fútbol aplicada al mundo de los negocios, a citar:

La meta: cuando se está jugando fútbol, el fin es conquistar un campeonato, y para eso se deben ganar los partidos. Por su parte, en los negocios es expandirse, posicionarse para liderar el mercado, ser productivo y rentable; para esto es necesario contar con un equipo que tenga claro los objetivos, tanto a corto como a largo plazo, y que cada uno tenga la oportunidad de colaborar y ser tomados en cuenta.

Muchas empresas fracasan por no tener bien definidos los objetivos, con esto cada parte del equipo actúa de manera independiente y con fines distintos.

La estrategia: primero que todo, y antes de pensar en ganar, es necesario conocerse así mismo, identificando valores diferenciadores y fortalezas, esto aplica tanto en el fútbol como en los negocios, e inclusive en nuestras vidas. Posterior a esto, es necesario analizar el entorno para conocer cómo se comporta la competencia, el mercado, los procesos y cuáles son sus debilidades para poder diseñar la estrategia que lleve el equipo a ganar; debe tener presente que esta no es fija sino que evoluciona, tiene que ser flexible, para ajustar a medida que avanza el partido y dependiendo del comportamiento del contrincante o de las circunstancia.

El equipo: es imprescindible tener en cuenta que en el fútbol únicamente se convocan a los mejores jugadores dependiendo de sus habilidades y experiencia, con el fin de ocupar una posición en el campo de juego según dicte la estrategia definida. Esto mismo debe pasar en las compañías cuando se selecciona el personal, teniendo claro una estrategia que permita escoger e incorporar al mejor talento según las necesidades de la empresa.

La competencia: en los negocios, la directa, es aquella que ofrece el mismo producto o servicio que usted; la indirecta es la que brinda algo similar pero que satisface la misma necesidad del consumidor. En el fútbol la competencia siempre será el rival de juego, ese que aspira a un mismo objetivo, por lo tanto debe aplicar esto mismo en el mercado.

El líder: ya lo dijimos antes, un equipo de fútbol tiene por guía a su director técnico, y este, al igual que el presidente o gerente de la empresa, es el encargado de hacer la mejor selección. Conduce y entrena a su equipo para alcanzar la meta.

El líder debe motivar a su equipo, confiar en sus capacidades y promover la colaboración de estos los unos con los otros. Esto ocurre también en una empresa.

“Yo hago lo que usted no puede, y usted hace lo que yo no puedo; juntos podemos hacer grandes cosas”. Madre Teresa de Calcuta. 

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